sábado, 25 de febrero de 2017

Llamemos a las cosas por su nombre: ¡No son cosas de niños, es bullying!

Nos encontramos en una sociedad donde hay etiqueta para todo, ya sea nuestra forma de vestir, nuestra sexualidad, todo, y esto no quiere decir que me parezca bien, no me gustan las etiquetas, pero como digo, en una sociedad donde, ¡todo!, tiene un nombre, aún nos seguimos negando a llamar muchos temas por sus verdaderos nombres.

Cuando unos niños hacen la vida imposible a unos compañeros, se burlan de él, lo golpean, lo acosan por las redes sociales: ¡No es cosas de niños! Eso tiene un nombre y se llama bullying.
Cuando te insultan por las redes sociales, cuando se burlan de ti, hacen parodias de ti, no es libertad de expresión, es cyberbullying.

Y cuando alguien en el trabajo te hace la vida imposible con sus palabras, sus acciones, sus insultos, provocaciones o indirectas que son pronunciadas cerca de ti para que los escuches, no es: ¡Es que esa persona es así! Estas acciones también tienen un nombre y se llama mobbing.

Cuando una chica es atacada e intentan violarla, ¡basta de preguntas estúpidas!¡Basta de buscar en ella la culpa de lo sucedido! Llevar falda no significa que estés buscando algo más y buscar en el ataque algo más, como si ella lo provocó de tal o cuál manera, ¡es horrible! ¿Quién puede inventarse una cosa tan atroz? Ninguna mujer se cuestionaría nada de esto, no pondría en duda la palabra de una víctima.

Basta ya de tonterías y si tenemos palabras hoy en día para todo y hasta para lo más simple, es hora de utilizar también estas palabras y admitir que las personas que cometen estas acciones están cometiendo un delito.

¿Cuántos jóvenes se han quitado la vida en los últimos años debido al acoso, debido al bullying? ¿Cuántos? ¿Y cuantos, desgraciadamente, lo harán? No son cosa de niños, es un delito, y con esas palabras estáis exculpando a niños/as que se convertirán en personas adultas peligrosas, que no pararán y seguirán con la violencia de una manera u otra, porque forma parte de ellos, porque así se sienten mejor. Y si es cierto que las víctimas necesitan ayuda, también los acosadores, abusones o como queráis llamarlo para erradicar la ira que tienen dentro y evitar que cometan acciones más atroces.

Es hora de dejarnos de tonterías, hablar con sinceridad y por favor, cuando una persona viva alguna situación de acoso, sea la que sea, no digáis: ¡Tú a lo tuyo y no hagas caso!

Creedme no sirve de nada y crece la impotencia de la persona que lo está viviendo.Es hora de dejarnos de tonterías y llamar a las situaciones por sus nombres.

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